TALENTO HUMANO

1. El Liderazgo vuelve a ser la prioridad.

Cada vez más es más evidente que los líderes y sus funciones dentro de las empresas son determinantes para atraer e involucrar o en su defecto, para desconectar al talento. Por ello es necesario cada vez más un liderazgo humano, que ponga en valor la pasión, la ilusión, el amor y el humor para conseguir los resultados.

 

2. Cultura corporativa. Un nuevo escenario.

Las personas que han trabajado en las empresas, son conscientes de que todo ha cambiado, lo que hace que todo el mundo sea mucho más crítico con las culturas internas y con las prácticas que no se asocien a los valores de las personas y de las compañías. Esto creará nuevas culturas que deberán ser gestionadas de un modo distinto.

 

3. Especialización y Foco para el desarrollo del negocio.

El nuevo contexto está haciendo que como consecuencia del desajuste de talento que hoy tienen las compañías, cada vez sea más necesario talento especializado que cubra necesidades específicas, que aportan gran valor al negocio y que necesitan desarrollarse para poder tener las habilidades que son necesarias mañana.

 

4. Estrategia de talento “núcleo”.

La previsión de crecimiento, va hacer que todo el talento se agite durante 2015, por ello es clave tener identificado el talento “núcleo” de la compañía, que son todas aquellas personas y funciones que no pueden ser externalizadas o que no pueden dejar la empresa por su aporte al negocio. Para ello, se trabajará duramente en la identificación y en la creación de la cultura y el desarrollo necesario para que el talento “núcleo” esté cada vez más involucrado.

 

5. La importancia de la gestión del talento “orbital”.

La agitación del talento creará nuevas realidades, donde la flexibilidad y la adhesión de diferentes actores en los proyectos organizacionales cada vez tendrán más relevancia. La necesidad de nuevos enfoques y puntos de vista deberá estar alineado, por lo que la gestión de partners alineadas con el talento “núcleo” será una línea más en la que se tendrá que trabajar. Habrá ocasiones en las que las líneas divisorias entre el talento “núcleo” y “orbital” tendrán que colisionar para que la compañía avance.

 

6. Lo tradicional se convierte en “Commodity”.

La selección, la formación, las nóminas, los aspectos legales, la gestión de la seguridad social, los trabajadores temporales, la compensación y retribución, etc…ya no aporta un valor diferencial en la gestión del talento. Es algo que ya todo el mundo supone que se hace, que se hace bien, además los partners y la tecnología lo han hecho realmente eficiente. El valor del talento “núcleo” estará en la definición de la estrategia en estas áreas y en la conexión con el negocio.

 

7. Comunicación:  Nuevas herramientas y nuevas relaciones.

La forma de relacionarnos y comunicarnos ha cambiado mucho en los últimos 5 años. Llas empresas tendrán redes corporativas internas, comunicación generalizada con smartphones/tablets y usos de aplicaciones de forma profesional (ya no sólo será personal). Las líneas de la comunicación interna y externa seguirán estrechándose.  Marketing y tecnología tendrán mucho que aportar de prácticas y técnicas, pueden surgir nuevas figuras o roles que desarrollen estas áreas y que mejoren el rendimiento operativo y financiero del negocio.

 

8. Movilidad y colaboración como única solución.

El nuevo contexto de las compañías, unido a la importancia del talento “núcleo” dentro de las mismas, nos va a obligar a construir escenarios en los que el talento sea capaz de moverse funcional y geográficamente donde sea necesario para el negocio y construyendo mayores conexiones con diferentes áreas. Esta movilidad fomentará la colaboración entre los diferentes actores para conseguir los resultados.

 

9. La tecnología como potenciador del talento.

Cada vez tendremos más tecnología para acelerar el talento, es algo que no debemos perder de vista.

 

10. Analítica e indicadores clave (KPI).

Nos dirigimos hacia empresas que tendrán más información, eso nos obligará a diseñar e identificar los indicadores clave que aportamos al negocio. Será fundamental medir el impacto de las políticas y acciones que se desarrollan.

 

11. La transformación continúa.

Nos encontramos ante uno de los momentos más apasionantes de la gestión de personas y talento donde hay macrofuerzas sociales, tecnológicas y económicas que seguirán impactando en las empresas y en el papel que las personas juegan dentro de ellas. El talento humano es el que marca la diferencia en los resultados.